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Lagarto Hostel Tenerife

Lagarto Hostel Tenerife

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Cam. El Guincho, 108, 38270 Valle Guerra, Santa Cruz de Tenerife, España
Hospedaje Pensión
9.4 (2363 reseñas)

El Lagarto Hostel Tenerife, situado en el Camino El Guincho, 108, en la localidad de Valle Guerra, Santa Cruz de Tenerife, se presenta en el panorama del alojamiento como una propuesta distinta a los grandes Resort o las Villas tradicionales. Este Albergue, que abrió sus puertas en 2012 como uno de los primeros de su tipo en la isla, tiene como misión ofrecer una vivencia más auténtica y rural, alejada de las concentraciones turísticas masivas del sur, centrándose en el norte de Tenerife y sus paisajes agrícolas, como las plantaciones de plátano que rodean la propiedad. Su reputación, medida en la opinión pública, es notablemente alta, ostentando una calificación promedio de 4.7 sobre 5.0 basada en más de 1500 valoraciones, lo cual sugiere que una gran parte de sus visitantes encuentra un valor significativo en su propuesta de hospedaje.

El Atractivo Comunitario y las Comodidades Base

El principal punto fuerte que atrae a los viajeros a este tipo de Hostales es, inherentemente, su carácter social. El Lagarto Hostel Tenerife parece cumplir con esta expectativa, siendo descrito como un lugar con un ambiente agradable y donde se percibe empatía entre los ocupantes. Para quienes buscan socializar, las instalaciones comunes son el centro de la experiencia. Se facilita una cocina compartida, permitiendo a los huéspedes preparar sus propias comidas, complementada con un servicio de desayuno gratuito, un plus importante si se compara con otras opciones de Posada o Hostería económica. Además, el lugar cuenta con una sala de televisión y, notablemente, una piscina exterior, un recurso valioso para el descanso tras un día de actividad en la isla.

La estructura de alojamiento en sí ofrece variedad, aunque predominantemente se centra en dormitorios compartidos. No obstante, algunos visitantes han señalado que las habitaciones privadas ofrecen un nivel de confort superior dentro de la oferta del establecimiento. Otro factor distintivo que suma puntos a su favor es la política de admisión de mascotas; el hecho de que se permitan perros, y que estos sean bien recibidos, lo convierte en una opción preferente para aquellos que viajan con sus compañeros caninos, algo poco común en Hoteles convencionales o incluso en algunos Apartamentos vacacionales.

Geográficamente, su ubicación en Valle Guerra es una ventaja estratégica para aquellos interesados en el Tenerife más verde y montañoso. Se posiciona como un punto de partida conveniente para acceder a la parte norte de la isla, incluyendo zonas costeras con piscinas naturales y el Parque Rural de Anaga, ideal para actividades como senderismo o surf. La proximidad a servicios naturales como piscinas naturales y la costa, aunque requiere desplazamiento, es un aliciente para el viajero que busca naturaleza sobre el bullicio urbano.

La Cara Oculta: Mantenimiento e Infraestructura

A pesar del alto puntaje general, un análisis profundo de las experiencias reportadas revela serias deficiencias en el mantenimiento y la gestión de las instalaciones básicas, aspectos que contrastan fuertemente con la calidad esperada de un Hospedaje bien administrado. Varios testimonios exponen un estado general de las instalaciones catalogado como “penoso”. Se mencionan problemas estructurales evidentes, como grifos que se caen y un estado general de deterioro que sugiere una falta crónica de inversión en mantenimiento técnico.

Las áreas de servicio también presentan claras limitaciones de capacidad. Uno de los puntos más críticos reportados es la dotación de refrigeración: la existencia de una única nevera para atender a una capacidad de entre 40 y 50 personas resulta insuficiente para el alojamiento de alimentos de tantos huéspedes, creando potenciales fricciones y problemas de conservación. Si bien se menciona que el Albergue opera con personal voluntario, la necesidad de un técnico de mantenimiento se hace evidente ante tales reportes de desperfectos.

La experiencia de limpieza y dotación en los aseos también fue cuestionada, con menciones específicas sobre la sustitución de toallas por simples trapos, lo cual no se alinea con las expectativas mínimas de higiene, ni siquiera para un Hostal de bajo coste. Adicionalmente, la piscina, que es un gran atractivo, ha sido reportada en una ocasión con el agua sin el mantenimiento adecuado, presentándola “súper verde”, lo que representa un riesgo sanitario.

Desafíos de Convivencia y la Dinámica de los Voluntarios

Quizás el aspecto más polarizante de la estancia en este tipo de Posada comunitaria es la interacción con el personal y la gestión del espacio común. Si bien algunos huéspedes perciben un ambiente de empatía, otros han reportado conflictos serios derivados de la convivencia con el personal voluntario. Las críticas apuntan a:

  • Ruido y Descanso: Acusaciones de fiestas nocturnas constantes, con música de guitarra y conversaciones elevadas hasta altas horas, haciendo imposible el descanso de los huéspedes que buscan dormir.
  • Uso de las Áreas Comunes: Reportes de que los voluntarios ocupan el espacio de la cocina compartida, actuando como si fueran los dueños, y mostrando actitudes descorteses o de rechazo hacia los huéspedes que intentan utilizar las instalaciones para cocinar o calentar sus alimentos.
  • Respeto a la Propiedad Ajena: Se documentó el hallazgo de ropa limpia de un huésped tirada al suelo, después de que los voluntarios supuestamente utilizaran el tendedero personal para su propia ropa, a pesar de que el lugar dispone de cuerdas designadas para este fin.
  • Gestión de Almacenamiento: Un incidente grave involucró la basura de comida marcada con el nombre del cliente, a pesar de seguir estrictamente las normas escritas en la nevera, indicando una falta de respeto a las pertenencias personales.

Estos incidentes sugieren una tensión significativa entre la experiencia de un viajero pagador y la cultura interna centrada en el voluntariado, una realidad que puede transformar una estancia relajante en una experiencia estresante, lejos de la tranquilidad que se esperaría de un Departamento o una Hostería orientada al servicio tradicional.

Accesibilidad y Entorno Rural

Un factor crucial para un segmento de potenciales clientes es la accesibilidad. La información oficial indica que el acceso para sillas de ruedas no está habilitado. Esta circunstancia se ve agravada por un testimonio alarmante donde un huésped con discapacidad, usuario de silla de ruedas, fue presuntamente expulsado del alojamiento tras haber completado la reserva, bajo el pretexto de un olor persistente en la habitación, a pesar de utilizar sistemas especiales de contención de olores. Este evento subraya la necesidad de que las personas con movilidad reducida investiguen a fondo cualquier Hospedaje antes de reservar, especialmente en lugares que no garantizan un acceso adecuado.

En cuanto al entorno, si bien la cercanía a la naturaleza es un pro, la ubicación rural entre huertas implica una mayor presencia de insectos, como moscas, lo cual puede ser incómodo. Además, la lejanía de los centros urbanos, aunque deseable para la desconexión, implica una dependencia del transporte propio para acceder a servicios básicos o para visitar puntos de interés turístico más amplios en la isla, lo cual debe ser considerado si se busca un Albergue con fácil acceso a transporte público o servicios a pie, a diferencia de, por ejemplo, un Hotel céntrico.

para el Viajero

Lagarto Hostel Tenerife ofrece una dicotomía clara. Por un lado, es un lugar con un espíritu vibrante, ideal para el viajero social, mochilero o aquel que prioriza una conexión con la naturaleza del norte de Tenerife y acepta las dinámicas de una comunidad gestionada por voluntarios. Sus habitaciones, aunque quizás básicas, y sus áreas comunes como la piscina y la cocina, han sido el escenario de estancias fantásticas para muchos. Por otro lado, el riesgo de encontrarse con problemas graves de mantenimiento, la insuficiencia de infraestructuras básicas como la refrigeración, y las serias fricciones interpersonales derivadas de la convivencia con el personal residente, son aspectos que no pueden ser ignorados por un potencial cliente. Quienes buscan la predictibilidad, el silencio asegurado, o un nivel de servicio estandarizado que se esperaría de un Resort o incluso de un Hostal más enfocado en la tranquilidad y el mantenimiento impecable, deberían ponderar cuidadosamente estas experiencias negativas frente a la alta calificación general obtenida en otras áreas como la atmósfera y el trato inicial. Este alojamiento no es una Posada o Hostería tradicional; es una experiencia comunitaria con ventajas notables, pero también con advertencias importantes respecto a la infraestructura y la gestión de la convivencia.

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