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Hotel Rey Carlos

Hotel Rey Carlos

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Av. de Tirajana, 14, 35100 San Bartolomé de Tirajana, Las Palmas, España
Hospedaje
6.8 (3267 reseñas)

El Hotel Rey Carlos, situado en la Avenida de Tirajana, número 14, en San Bartolomé de Tirajana, se presenta ante el viajero como una opción de alojamiento con ciertas prestaciones destacadas, aunque su reputación general, reflejada en una calificación promedio de 3.4 basada en más de dos mil valoraciones, indica una experiencia notoriamente polarizada. Este establecimiento se identifica como un hotel de suites dinámico, lo cual sugiere un formato de hospedaje que podría asemejarse a un Resort o un Apartamentos vacacionales más que a una tradicional Posada o Hostería.

La Ubicación Estratégica y las Instalaciones Prometidas

Uno de los puntos fuertes innegables del Rey Carlos reside en su emplazamiento. Estar ubicado en esta zona específica de Las Palmas lo sitúa a una distancia caminable de puntos de interés cruciales. Para aquellos que buscan combinar descanso con entretenimiento, la proximidad a centros comerciales clave como el CC CITA (a escasamente un minuto) y el CC YUMBO (a unos ocho o nueve minutos andando) es un factor decisivo al elegir dónde establecer su alojamiento. Asimismo, el acceso a la playa está a tan solo diez minutos a pie, lo cual es fundamental para el turismo vacacional.

En cuanto a la infraestructura, el hotel publicita amenidades que apuntan a una estancia más completa. Se menciona la existencia de un spa, la promesa de música en directo, un restaurante y, notablemente, una piscina exterior complementada con un bar. Estas características son las que típicamente atraen a clientes que buscan un Resort o un Hotel con servicios integrales. Además, la recepción opera con disponibilidad de 24 horas, un aspecto práctico para cualquier tipo de viajero, y se destaca positivamente la accesibilidad, contando con entrada adaptada para sillas de ruedas, lo cual es un plus para huéspedes con movilidad reducida que buscan habitaciones accesibles.

Se ha reportado que existen diferentes categorías de habitaciones. Los huéspedes que han tenido la oportunidad de alojarse en una unidad catalogada como superior han reportado una experiencia significativamente mejor. Estas habitaciones son descritas como amplias, con una terraza considerada excelente y, crucialmente, con un cuarto de baño actualizado. Este contraste entre las unidades renovadas y el resto del establecimiento es un factor clave a considerar al reservar un hospedaje aquí, ya que la calidad de la habitación parece ser inconsistente.

Las Sombras del Mantenimiento y la Higiene

Sin embargo, la experiencia general del cliente se ve fuertemente empañada por serias deficiencias operacionales, especialmente en el mantenimiento y la limpieza, elementos que deberían ser pilares en cualquier tipo de alojamiento, sea este un Hostal, una Hostería o un gran Resort. La crítica más recurrente y severa se centra en el servicio de limpieza de las habitaciones.

Diversos huéspedes han expresado su frustración ante la falta de diligencia del personal de limpieza. Las incidencias reportadas incluyen olvidos sistemáticos: un día no reponen las toallas, al siguiente no se hace la cama o no se cambian las sábanas. Esta falta de consistencia en el servicio básico de un hotel es inaceptable para muchos, transformando lo que debería ser una estancia relajante en una fuente constante de incomodidad.

La percepción sobre la antigüedad del edificio es otro gran punto negativo. Más allá de las habitaciones superiores, el hotel en su conjunto es calificado como obsoleto y antiguo. La atmósfera en las áreas comunes, particularmente en los pasillos, ha sido descrita con términos tan dramáticos como "dar miedo" o con comparaciones a escenarios de películas de terror, especialmente después de las siete de la tarde. Esto contrasta fuertemente con la imagen moderna que un Resort o un Hotel de suites suele proyectar.

La situación de las instalaciones dentro de las habitaciones, incluso las no renovadas, también presenta problemas serios. Se han documentado fallos técnicos graves, como la pérdida total de electricidad en la habitación durante dos días consecutivos, una situación impensable en un alojamiento que se precie de ofrecer confort. Adicionalmente, el control de la temperatura del agua en la ducha es reportado como imposible de regular, fluctuando entre agua hirviendo y completamente helada, impidiendo una ducha normal.

Quizás el aspecto más alarmante para cualquier potencial huésped que busque un hospedaje limpio es la confirmación de problemas con plagas. Se ha reportado la presencia de cucarachas dentro de las habitaciones, una situación calificada como intolerable y que refleja un fallo profundo en los protocolos de salubridad del hotel.

La Discrepancia entre el Personal y la Gestión

Un aspecto que mitiga ligeramente el panorama negativo es la calidad del capital humano. Varias reseñas señalan que la atención recibida por parte del personal, tanto en recepción como en el área de la piscina, es buena y educada. La recepcionista, a pesar de no poder suplir carencias de inventario (como la falta de gel de baño en ciertas ocasiones), es descrita como muy educada. El personal de la zona de piscina también recibe elogios por su simpatía.

No obstante, existe una clara sensación entre los clientes de que los trabajadores son quienes asumen las quejas generadas por fallos estructurales o de gestión que escapan a su control. Se percibe una desconexión entre la dedicación de los empleados de primera línea y la dirección del hotel, sugiriendo que las inversiones necesarias para actualizar las instalaciones, mejorar el mantenimiento y garantizar el suministro constante de artículos de aseo (como champú y gel) no se están realizando, a pesar de las tarifas cobradas, que no se consideran acordes al estado actual del establecimiento, lejos de la calidad que se espera de un Hotel de tres estrellas o de unas Villas vacacionales.

Servicios Complementarios: Desayuno y Piscina

En el ámbito gastronómico, el desayuno tipo bufé se considera "correcto" y variado, cumpliendo con lo esperado para la categoría que ostenta el establecimiento. Si bien no es un punto destacado, tampoco genera críticas graves, situándose en un nivel aceptable para un hospedaje de este tipo. De manera similar, la zona de la piscina, como se mencionó, es valorada como excelente, ofreciendo un espacio de esparcimiento que sí cumple con las expectativas de ocio.

Es importante recalcar que, aunque se ofrezcan servicios como spa y música en directo, la experiencia general de alojamiento se ve mermada si el cliente debe enfrentarse a problemas de higiene o fallos de servicios básicos en su habitación. Para aquellos que buscan un Departamento o un Albergue con garantías de salubridad, las advertencias recogidas son significativas.

para el Potencial Huésped

El Hotel Rey Carlos es un lugar de contrastes extremos. Ofrece la ventaja de una ubicación inmejorable para acceder al ocio y la playa de San Bartolomé de Tirajana. Sus instalaciones comunes como la piscina son un punto a favor. Sin embargo, la balanza se inclina peligrosamente hacia lo negativo debido a fallos críticos en el mantenimiento, la antigüedad palpable en áreas comunes y, lo más grave, deficiencias sistemáticas en la limpieza y la operatividad de los servicios básicos de las habitaciones. Si bien algunos eligen este sitio buscando un Hotel económico o una Posada con servicios extra, la severidad de las quejas sobre higiene y operatividad sugiere que los potenciales clientes deben sopesar si el coste de la ubicación compensa el riesgo de una estancia incómoda y con problemas recurrentes de mantenimiento. Este no es un lugar donde se garantice un hospedaje sin sobresaltos, y la calificación media refleja esta realidad dual, posicionándolo como una opción de alto riesgo dentro de las ofertas de Hoteles en la zona.

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