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Hotel Montemar

Hotel Montemar

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C/ de Sant Pere, 18, 03501 Benidorm, Alicante, España
Hospedaje
8.6 (1619 reseñas)

El Hotel Montemar, ubicado estratégicamente en la Calle de Sant Pere, número 18, en el código postal 03501 de Benidorm, Alicante, se presenta ante el viajero como una opción de alojamiento que prioriza la ubicación y la atención humana sobre las instalaciones más modernas o extensas. Clasificado como un hotel de tres estrellas, este establecimiento se dirige a un segmento de mercado que valora estar a escasos metros del mar, aunque esto implique ciertas concesiones en otros aspectos de la estancia, como se desprende del análisis de las experiencias compartidas por sus huéspedes.

La Ubicación Insuperable: Primera Línea Frente al Mediterráneo

Si hay un atributo indiscutible que define la propuesta de valor del Hotel Montemar, es su emplazamiento. Este no es uno de esos hoteles que requieren un paseo para alcanzar la arena; está situado en primera línea de la Playa de Poniente, a tan solo unos 30 metros de distancia, permitiendo un acceso casi inmediato al disfrute del Mediterráneo. Esta proximidad se complementa con su posición frente al Parque de Elche, ofreciendo vistas que, desde muchas de sus estancias y áreas comunes, abarcan la bahía e incluso el castillo. Para aquellos que desean combinar el descanso playero con la vida urbana, el Montemar se encuentra convenientemente cerca del casco antiguo de Benidorm, así como de las principales zonas comerciales y de ocio nocturno, facilitando el desplazamiento a pie.

Esta localización privilegiada es, para muchos, el factor decisivo para elegir este hospedaje por encima de otras alternativas, ya sean cabañas más apartadas o departamentos sin acceso directo a la costa. La facilidad para moverse a pie hacia el Puerto Deportivo o la Plaza Mayor consolida su atractivo como base para unas vacaciones en la ciudad.

El Personal y la Atmósfera: Puntos Fuertes del Servicio

Las valoraciones positivas recurrentes se centran de manera significativa en el factor humano del Hotel Montemar. Numerosos visitantes han destacado el trato como excepcional, describiendo al personal como profesional y notablemente amable. Se menciona específicamente la atención del metre en el restaurante y la cortesía de un recepcionista joven, lo que sugiere una dedicación generalizada del equipo a ofrecer una bienvenida cálida y un servicio atento. Esta calidez intenta compensar la naturaleza más funcional de la infraestructura, haciendo que los huéspedes se sientan, en cierta medida, como en casa, incluso en un entorno de alojamiento masivo.

La operación ininterrumpida es otro punto a favor, ya que la recepción permanece operativa las 24 horas del día, ofreciendo servicios esenciales como consigna de equipajes, información turística y venta de entradas. Adicionalmente, la limpieza general del establecimiento ha recibido elogios; varios comentarios señalan que tanto las habitaciones como las zonas comunes mantienen un estándar de pulcritud muy bueno, con servicio de limpieza diario y cambio de toallas.

Además, la infraestructura del establecimiento incluye una rampa o entrada accesible para sillas de ruedas, un detalle importante para la inclusión en el sector de hoteles. También se ofrece conexión Wi-Fi gratuita en todas las dependencias del hotel, un servicio moderno y necesario que se extiende más allá de las propias habitaciones.

Las Habitaciones: Funcionalidad Frente a Confort Moderno

El Hotel Montemar alberga 115 habitaciones, descritas como funcionales y sencillas, con una decoración basada en tonos pasteles. Estas estancias vienen equipadas con comodidades básicas esperadas en un hotel de su categoría: aire acondicionado y calefacción regulables, baño completo con secador de pelo y amenities, televisión con canales internacionales, escritorio y caja fuerte. Una parte de estas habitaciones disfruta de balcón, una característica que mejora significativamente la experiencia de hospedaje. Las categorías superiores, denominadas ELITE y VIP, ubicadas en las plantas superiores (quinta a séptima), ofrecen balcones más amplios, a veces incluyendo tumbonas, nevera y cafetera, diferenciando el nivel de confort disponible.

Sin embargo, es en el aspecto del descanso donde surgen las críticas más detalladas y consistentes que un potencial cliente debe sopesar. Varios huéspedes han reportado que los colchones son obsoletos, describiéndolos como camas de muelles con tendencia a hundirse en el centro y ser excesivamente duros en los bordes. Para quien busca un alojamiento donde la calidad del sueño sea primordial, este punto representa una desventaja notable, especialmente si se compara con resorts o apartamentos vacacionales más recientes.

A esto se suma una queja específica sobre el sistema de climatización: se reportó que el aire acondicionado se apaga automáticamente al salir de la habitación, provocando un calor incómodo que tarda mucho en revertirse a la vuelta, y una respuesta del personal que no satisfizo la preocupación del cliente ante esta circunstancia. Aunque otra reseña elogia la limpieza diaria, un comentario aislado mencionó haber encontrado pelos en sábanas y toallas, una inconsistencia preocupante que contrasta con la percepción general de buen mantenimiento.

Gastronomía: El Punto de Mayor Contraste

El servicio de restauración del Hotel Montemar, que incluye un restaurante tipo buffet con 'Show Cooking', un bar cafetería y un solárium en la sexta planta para disfrutar de bebidas, es un área de opiniones muy divididas. Los puntos positivos se reservan casi exclusivamente para el desayuno y los postres, los cuales fueron calificados como buenos o incluso excelentes.

No obstante, la experiencia con las comidas principales (almuerzo y cena) es el principal punto negativo señalado por la clientela. Las críticas apuntan a una excesiva repetición de platos y una variedad limitada a lo largo de estancias de varios días. Se enumeran ejemplos de productos que los huéspedes esperaban encontrar en un buffet, como croquetas, empanadillas, calamares, jamón serrano o pechugas de pollo, y que no aparecieron durante sus días de estancia. Se mencionan platos habituales pero poco variados como col rebozada, patatas al horno (calificadas negativamente) y la alternancia entre sardinas o salmón, con mención específica a muslos de pollo que parecían no estar completamente cocinados. Esta monotonía en el menú puede ser decepcionante para aquellos que esperan una oferta gastronómica más amplia de la que se podría encontrar en un resort todo incluido o en un alojamiento con mayor enfoque culinario.

Otro aspecto logístico del comedor que generó molestia fue la organización del acceso. Se reportó que las largas filas para entrar al salón cortaban el paso a los ascensores y escaleras, dificultando la circulación en un punto neurálgico del hotel.

Limitaciones de Servicios: Lo que el Montemar No Ofrece

Es fundamental para el potencial cliente comprender que el Hotel Montemar opera bajo un modelo de hostería o hotel céntrico, y no como un complejo vacacional integral. Por lo tanto, la ausencia de ciertas instalaciones es una realidad que debe ser considerada al momento de la reserva. Claramente, el establecimiento no cuenta con piscina, un factor que puede ser determinante para familias o viajeros que buscan ocio acuático en el propio recinto. Asimismo, al tratarse de un edificio antiguo ubicado en una zona céntrica y consolidada, no dispone de aparcamiento propio, un detalle que los huéspedes deben conocer y planificar con antelación.

Para el viajero que busca un entorno autosuficiente, similar a un resort o que prefiere la privacidad de unas villas o un departamento con cocina propia, el Montemar se queda corto. Su oferta se centra en el servicio de pensión completa o media pensión con su comedor buffet y cafetería. No se clasifica como un albergue moderno ni ofrece la independencia de un apartamento vacacional, sino que se enfoca en el servicio tradicional de hotel.

para el Potencial Huésped

El Hotel Montemar se consolida como un hotel de 3 estrellas cuya principal virtud es su ubicación inmejorable a pie de la Playa de Poniente y la calidez de su personal. Es una opción sólida para aquellos que planean pasar la mayor parte del día fuera, disfrutando de la playa y de la vida de Benidorm, y que regresan a un lugar limpio y bien atendido para descansar. La recepción 24 horas y el acceso a Wi-Fi constante refuerzan su funcionalidad como punto de hospedaje práctico.

No obstante, la experiencia puede verse empañada por las deficiencias en el confort de las habitaciones, particularmente en lo referente a la antigüedad de los colchones, y por la repetitividad del menú en las comidas principales. Si bien no compite con la oferta de un resort de lujo o la amplitud de unas villas, ni ofrece la economía de un hostal o albergue, se mantiene firme en su nicho gracias a la excelencia de su equipo humano y su proximidad al mar. es un alojamiento que recompensa la localización con un servicio amable, pero exige paciencia con la gastronomía y la comodidad de las camas. Evaluar si la ubicación compensa las quejas sobre el descanso y la comida será la clave para decidir si este es el lugar adecuado para su próxima estancia en la costa alicantina.

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