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Can Saboia

Can Saboia

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Carrer Alzina, 36, 17452, Girona, España
Apartament de lloguer vacacional Hospedaje
6.8 (16 reseñas)

Can Saboia es una masía de alquiler íntegro pensada para grupos grandes que buscan un espacio amplio y aislado para reunirse, descansar y convivir unos días. Se trata de una casa de estilo rústico situada en una zona de campo, concebida como alternativa a los clásicos hoteles urbanos y a los apartamentos vacacionales más pequeños, donde la prioridad es disponer de muchas plazas y zonas comunes para compartir.

Este alojamiento funciona como una casa rural de grandes dimensiones, por lo que resulta especialmente interesante para familias numerosas, reuniones de amigos o celebraciones tranquilas que prefieren un entorno privado frente a un hostal o una posada con habitaciones individuales. La distribución interior se ha orientado a grupos de unas 14 a 16 personas, con varias habitaciones dobles y múltiples espacios de uso común, lo que lo diferencia claramente de un albergue tradicional en el que las estancias suelen ser compartidas y más básicas.

En el interior, los huéspedes destacan que la casa es visualmente atractiva, con un estilo rústico cuidado, techos y acabados que transmiten carácter y una sensación de masía antigua adaptada a usos turísticos. La cocina está bien equipada y pensada para cocinar para muchos, algo que la hace competitiva frente a otros tipos de alojamiento donde las zonas de cocina son reducidas o compartidas. Para quienes buscan un espacio con encanto rural, la parte interior de Can Saboia suele cumplir con esa expectativa inicial de masía de campo acogedora.

La zona de día está pensada para que el grupo pase la mayor parte del tiempo junto, con salón, comedor y espacios donde reunirse, jugar o simplemente conversar. No se trata de una hostería con servicios continuos de recepción ni de un resort con animación organizada, sino de una casa que se entrega al grupo para su uso privado durante la estancia, lo que ofrece libertad de horarios y un ambiente más íntimo y flexible. Para muchos viajeros, esta independencia es uno de los principales motivos para elegir una masía de alquiler íntegro frente a otros modelos de hospedaje.

En cuanto al número y tamaño de las habitaciones, Can Saboia dispone de varias estancias amplias, lo que permite alojar a familias completas dentro de la misma habitación o repartir a los huéspedes según necesidades. Se percibe un enfoque más cercano a las grandes casas de campo que a los apartamentos vacacionales convencionales, donde el espacio suele ser más limitado. Esta amplitud es un punto a favor para grupos que priorizan estar todos bajo el mismo techo, algo que no siempre es posible si se recurre a un conjunto de hoteles o cabañas independientes.

Sin embargo, aun siendo una casa con potencial, los comentarios recientes señalan carencias importantes que conviene valorar antes de reservar. Varios huéspedes coinciden en que, en verano, el calor en el interior puede llegar a ser muy intenso, hasta el punto de dificultar el descanso nocturno. No hay sistemas de climatización adecuados en todas las habitaciones: se menciona un solo aparato de aire acondicionado en una sala común que no alcanza a enfriar las distintas estancias, y algunos ventiladores que no resultan suficientes. En comparación con otros tipos de alojamiento, como ciertos apartamentos vacacionales o villas modernas que hoy ya incorporan aire acondicionado en todas las habitaciones, esta limitación es un aspecto claramente a mejorar.

Esta falta de confort térmico ha llevado a algunos huéspedes a describir noches realmente incómodas, llegando a dormir en el suelo o incluso fuera de la casa para intentar encontrar algo de frescor. Para un cliente que busca una semana de descanso, especialmente en verano, este punto puede resultar determinante, ya que condiciona por completo la experiencia de hospedaje. Es un detalle que se aleja de lo que muchos esperan cuando alquilan una casa rural al precio de una propiedad grande y bien equipada, y que la acerca más a una masía con encanto pero con infraestructuras incompletas.

Otro de los aspectos más repetidos en las opiniones es la presencia masiva de moscas en determinadas épocas del año. Algunos grupos describen una infestación que complica tareas tan básicas como comer con tranquilidad, con moscas posándose constantemente en la comida, la vajilla y las superficies. Aunque en cualquier alojamiento de campo se asume la presencia de insectos, el volumen del que hablan ciertos huéspedes supera lo habitual y genera una sensación de incomodidad e incluso de falta de salubridad. Esto se percibe con especial contraste si el cliente viene de experiencias en otras casas rurales o hostales de entorno similar donde, aun habiendo insectos, la situación se mantiene en niveles más controlados.

La sensación de insalubridad se refuerza en algunas reseñas que mencionan suciedad o falta de mantenimiento en puntos concretos: moho en zonas de ducha, cojines del salón con olor desagradable, horno o superficies que no estaban en condiciones adecuadas a la llegada. Estos detalles, aunque puntuales, influyen mucho en la percepción global del alojamiento y pueden marcar la diferencia respecto a otros albergues rurales o casas de hospedaje masivo que cuidan más la presentación y el estado de sus instalaciones. Para el cliente que valora la higiene tanto como la estética rústica, Can Saboia presenta aquí un área de mejora importante.

El exterior de la casa genera opiniones mixtas. Por un lado, el entorno aislado, sin vecinos cerca, se valora positivamente por grupos que quieren celebrar, hablar hasta tarde o simplemente disfrutar de la tranquilidad sin molestar ni ser molestados. Este aislamiento la hace competir directamente con villas privadas o grandes departamentos en zonas rurales, donde la privacidad es un punto clave. Por otro lado, algunos huéspedes señalan que ciertos espacios exteriores se perciben descuidados: césped seco, zonas con trastos acumulados o mobiliario de piscina muy deteriorado, como sillas rotas.

La piscina es uno de los elementos que más se podría aprovechar en un alojamiento de este tipo, sobre todo en verano, pero varias reseñas indican que necesita un mantenimiento más constante. Se mencionan baldosas sueltas en el vaso de la piscina que han llegado a causar pequeños cortes a los niños, así como hojas y suciedad acumulada. Estos problemas no solo afectan a la estética, sino también a la seguridad y al confort de uso. En un mercado donde muchos resorts, casas rurales y hosterías ya han elevado el nivel de sus instalaciones acuáticas, los huéspedes de Can Saboia perciben la piscina como un punto débil frente a otras opciones.

En el trato humano, las opiniones son más favorables. Algunos comentarios destacan que los caseros, que residen cerca de la masía, son muy atentos y amables durante la estadía, dispuestos a ayudar en lo que pueden. Este acompañamiento cercano recuerda a una pequeña posada familiar o a un hostal gestionado por personas con experiencia en recibir huéspedes. Sin embargo, también se mencionan situaciones de poca presencia o de coordinación mejorable, como no coincidir con la persona que realizó la reserva a la llegada y salida, o la aparición de un dron sobrevolando el jardín, algo que ha generado incomodidad y dudas sobre la privacidad.

El contraste entre el buen trato personal y las deficiencias en mantenimiento y confort crea una experiencia desigual. Hay grupos que valoran la masía, su potencial y el entorno silencioso, y consideran que, con ciertas mejoras, podría situarse a la altura de alojamientos rurales que compiten con hoteles boutique o con apartamentos vacacionales de gama media-alta. Otros, en cambio, sienten que lo que se ofrece actualmente no se corresponde con lo que esperan por el precio, especialmente cuando comparan con casas rurales o cabañas modernas que ya incorporan mejor climatización, limpieza más cuidada y exteriores más trabajados.

Frente a un resort o una cadena de hoteles, Can Saboia no proporciona servicios estructurados como restauración diaria, actividades programadas o recepción 24 horas. Es, más bien, una casa de campo alquilada en bloque donde el grupo se autogestiona. Esto es ideal para quienes buscan autonomía y no necesitan servicios complementarios, pero puede resultar menos atractivo para perfiles que prefieren la comodidad y asistencia constante típica del sector hotelero o de ciertos apartamentos vacacionales con gestión profesional.

Para familias grandes, grupos de amigos o reuniones que priorizan el espacio, el entorno aislado y la posibilidad de convivir todos juntos, esta masía ofrece una alternativa distinta a los típicos hostales o albergues en los que se comparte edificio con otros huéspedes. La casa permite organizar comidas largas, actividades en grupo y momentos de convivencia que serían más complejos en un hotel tradicional. Sin embargo, quienes valoren especialmente el confort climático, la ausencia de insectos en el día a día y un mantenimiento impecable quizá deban considerar estas opiniones antes de reservar, o al menos informarse de si se han realizado mejoras recientes.

En definitiva, Can Saboia se presenta como un alojamiento rural amplio, con una parte interior que muchos consideran bonita y bien equipada, y con un potencial notable para quienes buscan una experiencia de casa de campo aislada en grupo. Se posiciona a medio camino entre una masía tradicional y una alternativa a villas privadas o grandes departamentos de vacaciones, con las ventajas de espacio y privacidad que esto implica. Al mismo tiempo, las críticas repetidas sobre calor, moscas, limpieza puntual y mantenimiento de piscina y exteriores indican que, hoy por hoy, es un lugar que puede ofrecer estancias agradables para algunos perfiles, pero que también puede resultar muy exigente e incómodo para otros si esperan el nivel de detalle propio de hoteles, hosterías o apartamentos vacacionales más actualizados.

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